 |
Como Iglesia debemos definirnos
en que creemos
Respetando las diferentes creencias de fe de las diversas
denominaciones, nosotros como Iglesia Canaan, nos definimos en lo que
creemos, por lo tanto dejamos definido lo siguiente:
1 Que los sesenta y seis libros de la Biblia
fueron inspirados por Dios a través del Espíritu Santo.
Y que constituyen la palabra de Dios y la regla de fe y conducta del hombre.
2 Ti. 3: 15, 16; 2 P. 1: 20, 21.
2 En el único Dios verdadero, manifestado como el eterno
“Yo soy”. Y que además se ha revelado en tres
manifestaciones distintas como: El Padre; Hijo, y Espíritu Santo
conocido como tres personas distintas, todas participan de la misma sustancia
y poseen los mismos atributos. Tres personalidades que no deben confundirse
ni mezclarse; pero una misma sustancia que no debe dividirse. Ex. 3: 14;
Dt. 6: 4; Mt. 3: 15-17; 26: 39; Mt. 28: 19; Jn. 8: 18; 17: 1-5.
3 En la deidad de Jesucristo. El hecho de que Jesús
se manifestó en carne, no significa que deje de ser Dios.
Jesús es el único ser que se manifestó humanamente,
en que se han conjugado la naturaleza Divina. Sal. 110: 1; Is. 7: 14;
Fil. 2: 5-11; Mt. 22: 44; Jn. 14: 7-11.
4 En la Personalidad y Deidad del Espíritu
Santo. Las tres cualidades básicas de la personalidad son: La capacidad
de razonar, de experimentar emociones y la capacidad de decisión
y hablar. Ro. 8: 27; 1 Co. 2: 10, 11; Is. 63: 10; Ef. 4: 30; 1 Co. 12:
11; Hch. 8: 29; 10: 19.
5
Que el hombre fue creado por Dios. Lo creó bueno y recto
y lo hizo a su imagen y semejanza; pero el hombre por la trasgresión
voluntaria cayó en el pecado y la única esperanza de redención
es Jesucristo el hijo de Dios. Gn. 3: 15; Hch. 4: 12; Ro. 3: 23, 24; 1
Ti. 2: 5.
6 En la salvación del hombre
por gracia. Dios a través de Jesucristo
trae al hombre salvación y perdón de pecados, mediante el
arrepentimiento, confesión y conversión, y la regeneración
por medio de la renovación del Espíritu Santo, una vida
de justicia y santidad constituyen las evidencias externas para la salvación
del hombre. Jn. 3: 16; Ro. 10: 9; Ef. 2: 8, 9; 4: 22-24; Tito 2:
11, 12.
7 En el bautismo en agua por inmersión en el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo Mt. 3: 16; 28: 19; Ro. 6:
4; 1 P. 3: 21.
8 En el bautismo en el Espíritu Santo. El bautismo
en el Espíritu Santo es la promesa dada por el Profeta Joel 2:
28, 29; por Jesús Lu. 24: 49; cumplimiento Hch. 2: 4. Todo
creyente debe de buscar anhelosamente el bautismo del Espíritu
Santo, ya que es la fuerza que capacita para vivir por el Señor,
servirle, y testificar con eficacia de Jesús.
9 Que la santa cena es un sacramento y ordenanza
de nuestro Señor Jesucristo y ratificado e instituido por el Apóstol
Pablo, se utiliza el pan y el vino símbolos de la participación
del cuerpo y la sangre de Jesucristo, y es a la vez un memorial del sufrimiento
y resurrección de Cristo; constituye a la vez un medio de comunión
entre hermanos y Cristo. Lu. 22: 19, 20; 1 Co. 10: 16, 17; 11: 24-31.
10 En la santificación del hombre. Esta
santificación es impartida por el Espíritu Santo desde el
momento de la conversión, la cual progresa en el creyente a medida
que va madurando en la fe, y llegará a perfeccionarse, cuando sea
arrebatado a la presencia del Señor.
11 En la sanidad divina. La enfermedad es una de las consecuencias por
el pecado y que afectó a la raza humana, pero Dios mismo es el
sanador Ex. 15: 26; pero viene la sanidad efectuada por Jesucristo en
aquellos creyentes que ponen su fe en él, esta es una promesa desde
Isaías y realizada en la iglesia primitiva y en nuestros tiempos
también. Is. 53: 4, 5; Mr. 16: 15; Stg. 5: 14, 15.
12 Que la iglesia es el cuerpo de Cristo. La iglesia
es el cuerpo místico de Cristo, y él es la cabeza, y que
el Espíritu Santo mora en nosotros. 1 Co. 6: 19; 12: 27;
Ef. 2: 19-22.
13 Creemos en la manifestación de los dones dados por el
Espíritu Santo. Estos dones son capacidades sobrenaturales
que Dios da a través de su Espíritu, a quien él quiere
y cuando quiere. 1 Co. 12: 7-11. Estos están clasificados en tres
categorías:
Dones de revelación
Dones de inspiración
Dones de poder
14 En el arrebatamiento de la iglesia.
Este acontecimiento es de gran expectación, por lo tanto todo creyente
no debe ignorarlo al mismo tiempo estar preparados para cuando Cristo
venga por su iglesia. 1 Tes. 4: 13-17; 1 Co. 15: 52.
15 En la gran tribulación. Este acontecimiento
será de gran tristeza para los incrédulos, para aquellos
que no quisieron reconocer que era el Salvador, será de gran tormento,
mortandad y calamidad. Es entonces que se manifestará el anticristo
y en ese periodo de siete años tomará el control político
y religioso del mundo. Dn. 9: 27; Mt. 24: 15; Ap. 2: 2-8; 13: 1-18.
16 En la segunda venida de Cristo. Al final de
la gran tribulación, Cristo desciende a la tierra con su iglesia
que había arrebatado. Mt. 24: 19; Mr. 13: 24-26; Ap. 1: 7.
17 En el milenio. Este periodo de tiempo es cuando
Cristo envíe a la Bestia y el falso profeta al lago y Satanás
sea atado y echado al abismo, habrá paz y será un periodo
de tranquilidad. Is. 65: 17-25; Ap. 19: 20; 20: 1-3, 6.
18 En que habrá Juicio final. El gran trono
Blanco donde juzgará a todos los vivos y los muertos que hayan
resucitado para juicio. Dn. 12: 2; Jn. 5: Jn. 28: 29; Ap. 20: 11-15.
19 En que habrán cielos nuevos y tierra nueva,
y por fin la eternidad. 2 P. 3: 10-13; Ap. 21: 1-27.
|